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Jesús nos llama a alcanzar a los perdidos.
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Jesús nos llama a alcanzar a los perdidos.

Comunhão Aug 21
En un pueblo remoto, un joven misionero decidió escalar montañas y cruzar ríos, todo para compartir el amor de Cristo con aquellos que aún no Lo conocen. Sus historias de fe y coraje están cambiando vidas y reavivando esperanzas en lugares olvidados. ¿Qué motiva este llamado a alcanzar a los perdidos? Descubre cómo Dios está usando un único corazón para transformar destinos. 🌍❤️

En una cálida noche en São Paulo, rodeados por los bulliciosos sonidos de la ciudad, un grupo de jóvenes se reunió en una modesta iglesia, impulsados por una pasión compartida: alcanzar a los perdidos. Entre ellos estaba Kelly K., una joven misionera con un corazón lleno de fe y una determinación por transformar vidas. “Los perdidos son nuestra cosecha”, declaró, con una voz firme pero llena de emoción, “Están esperando que alguien les comparta el amor de Cristo”.

En reuniones recientes como esta, los participantes han explorado las profundidades de su misión, adentrándose en conversaciones sobre fe, acción y responsabilidad. Kelly planteó una pregunta que quedó en el aire: “¿Cómo podemos llevar a la gente a Dios si no vamos tras ellos?” La urgencia de sus palabras atravesó el murmullo, acercando a sus amigos, física y espiritualmente.

El mensaje era claro: el llamado de Jesús a alcanzar a los perdidos no es solo una sugerencia; es un mandato divino que se encuentra en las Escrituras. Reflexionando sobre Mateo 28:19, “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones”, se recordó a los jóvenes que su misión va más allá de las paredes de la iglesia. “A veces, se siente abrumador”, admitió Kelly, “pero no somos responsables de los resultados; solo estamos llamados a salir y compartir.”

La camaradería entre este grupo juvenil era palpable mientras compartían historias personales —relatos de encuentros con extraños que buscaban esperanza y propósito. Cada historia era un testimonio del poder de alcanzar, escuchar y amar incondicionalmente. “Tenemos que empezar a ver a cada persona como alguien a quien Dios ama”, dijo Lucas, otro miembro que recién había regresado de un verano de servicio en las favelas. “Cada interacción es una oportunidad para reflejar el amor de Cristo.”

A medida que avanzaba la noche, idearon maneras de poner su fe en acción. Desde organizar programas de alcance comunitario hasta simplemente ser una luz en sus vidas cotidianas, imaginaron un impacto más amplio. “No podemos esperar a que otros lo hagan”, enfatizó Kelly, “cada momento es una oportunidad para ser un vaso del amor del Señor.” Inspirados, se comprometieron a salir de sus zonas de confort y abrazar los desafíos que se avecinaban, sabiendo que sus esfuerzos podían cambiar vidas.

Al vivir su fe activamente, este grupo también enfrentó sus dudas y miedos. Kelly compartió sus luchas para hablar con extraños, recordando a sus amigos que son en esos momentos de vulnerabilidad donde Dios puede obrar de manera más poderosa. “El coraje no significa que no tengas miedo”, dijo, “significa que estás dispuesto a dar el paso de todos modos.”

Al concluir su reunión con oración, los jóvenes sintieron una eléctrica sensación de propósito. Reconocieron que cada una de sus contribuciones, por pequeñas que fueran, podía ser parte de una historia mucho más grande que Dios estaba tejiendo a lo largo de la ciudad y más allá. Abandonaron la iglesia esa noche no solo como individuos, sino como una fuerza unida, atada por la fe y alimentada por el amor, listos para abrazar su misión de llevar esperanza a los perdidos.

Esta misión no está exenta de desafíos. En un mundo a menudo consumido por la distracción y la desesperación, alcanzar a aquellos que están perdidos requiere persistencia y un corazón dispuesto a servir. Sin embargo, con un enfoque centrado en la fe, los jóvenes en São Paulo están listos para hacer una diferencia, recordándonos a todos la importancia de responder al llamado de alcanzar. A medida que Kelly y sus amigos entran en sus vecindarios con un compromiso renovado, surge una pregunta en el aire: ¿a quién alcanzarán a continuación, y cuántas vidas cambiarán para siempre por un simple acto de amor y fe? Las respuestas están por venir, iluminadas por la esperanza que llevan dentro.

Original Source

📰 Comunhão

Fuente publicada: August 21, 2026 at 2:57 AM UTC

Agregado a AM2AR: August 21, 2026 at 6:46 PM UTC

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